CARACTERIZACIÓN SOCIODEMOGRÁFICA DE LOS JÓVENES CUBANOS
Dr. Diego Enrique González Galván.
Centro de Estudios de Población y Desarrollo, Oficina Nacional de
Estadísticas
EL PRESENTE TRABAJO FUE ELABORADO
CON EL PROPÓSITO DE REALIZAR UNA PRESENTACIÓN EN
SOCIO-DEMOGRAPHIC CHARACTERIZATION OF CUBAN YOUTH THIS PAPER WAS AIMED AT DOING A PRESENTATION AT THE MAIN ACTIVITY TO MARK WORLD POPULATION DAY IN 2008, ON THAT OCCASION DEDICATED TO YOUTH. THEREFORE IT IS NOT THE RESULT OF RESEARCH PARTICULARLY CONDUCTED WITH THE OBJECTIVE OF CHARACTERIZING CUBAN YOUTH DEMOGRAPHICALLY. WE DID TAKE ADVANTAGE OF A WIDE VARIETY OF INFORMATION FROM DIFFERENT SOURCES AVAILABLE AT THE POPULATION AND DEVELOPMENT STUDIES CENTER (CEPDE), BELONGING TO THE NATIONAL STATISTICS OFFICE (ONE), THAT HAVE GENERALLY BEEN RELEASED PUBLICLY IN DIFFERENT PUBLICATIONS WITH A SOCIO-DEMOGRAPHIC CONTENT PUBLISHED BY THAT CENTER. ON THE BASIS OF THOSE INFORMATION POSSIBILITIES, THIS PAPER GRADUALLY PRESENTS DIVERSE ASPECTS OF THE POPULATION’S YOUTH SECTOR WITH THE AIM OF SEEKING AN APPROACH TO ITS CHARACTERIZATION. IN TABLES, GRAPHICS AND COMMENTS WE PRESENT THE TOTAL PROPORTION OF YOUNG PEOPLE, THEIR DISTRIBUTION BY COLOR OF THE SKIN, MARITAL STATUS, OCCUPATIONAL CATEGORY, SECTORS OF THE ECONOMY, THEIR CONTRIBUTION TO BIRTHS AND DEATHS, TO DOMESTIC AND FOREIGN MIGRATIONS, AMONG OTHER ATTRIBUTES, AND IN MANY CASES BY PROVINCES AND SEX. THIS STUDY COULD UNDOUBTEDLY BE ENRICHED WITH MORE INFORMATION, BUT IN THAT CASE IT WOULD GO FAR BEYOND THE OBJECTIVE FOR WHICH IT WAS CONDUCTED. KEY WORDS: POPULATION, YOUTH, STATISTICS, PROPORTIONS, SEX
INTRODUCCIÓN
La oficina del Fondo de Población
de las Naciones Unidas (UNFPA) radicada en Cuba decidió dedicar el año
CONTEXTO DEMOGRÁFICO GENERAL
Antes de entrar de lleno en el tema, parece conveniente señalar el contexto demográfico general del país, como marco dentro del cual interactúan los jóvenes. Cuba es un país con patrones demográficos similares a los de países desarrollados. Cualitativamente pudiera resumirse del siguiente modo:
Técnicamente el país se encuentra
en la actualidad en lo que se denomina crecimiento nulo o con población
estable. Desde el año
El nivel de la mortalidad en el país es muy bajo, lo que se expresa en la baja tasa de mortalidad infantil, ubicada por debajo de cinco por mil nacidos vivos en 2008, y su elevada esperanza de vida al nacer, que casi llega a los setenta y ocho años. Para países con niveles similares al nuestro, no se deben producir incrementos elevados en este último indicador, aunque debe continuar elevándose discretamente.
Desde hace treinta años las mujeres en Cuba dejan en promedio menos de una hija que las reemplace en el futuro en su función reproductiva. El año 1977 fue el último en que se registró una fecundidad por encima del nivel de reemplazo poblacional[1] y no existe ninguna razón para asumir que esta tendencia se pueda revertir.
La baja tasa de fecundidad sostenida a lo largo de tantos años provoca una reducción del número de nacimientos, lo que hace que la proporción de personas de sesenta años y más aumente con respecto al total de la población, proceso que se conoce como envejecimiento poblacional. En esencia es la baja fecundidad la causa de la profundización del envejecimiento en Cuba, a lo que contribuye también, pero en mucha menor medida, el aumento en la esperanza de vida.
Además, existe una alta concentración en la distribución de la población: poco más de 75 % reside en asentamientos considerados como urbanos. Finalmente se observa una elevada nupcialidad y divorcialidad, como corresponde a los países occidentales.
CARACTERIZACIÓN DE LOS JÓVENES
A los efectos de este trabajo se considera joven a la persona comprendida en las edades entre quince y veintinueve años, de las cuales hay en el país 2,3 millones (alrededor de la quinta parte del total de la población). En cuanto a su comparación con la población adulta mayor, se encuentran en una relación de 122 jóvenes por cada cien adultos mayores; sin embargo, según las proyecciones de población, la relación debe invertirse en los próximos diez a quince años.
La relación de masculinidad de la población total muestra prácticamente un equilibrio entre sexos, pero la de jóvenes es de 106,6 hombres por cada cien mujeres, lo que se explica por el hecho de que ocurren más nacimientos de hombres. Finalmente llama la atención que la proporción de jóvenes que vive en asentamientos urbanos sea menor que la presentada por el total de la población, aunque es reducida la diferencia. Por territorio existen algunos diferenciales, aunque conviene señalar que no son muy elevados. Así, por ejemplo, la proporción de jóvenes en el total alcanza su valor más elevado en Guantánamo con 22,9 % y el más bajo en Villa Clara con 18,6 %. En general, es más reducida la cifra en el occidente y más elevada hacia el oriente, situación inversa a la presencia del envejecimiento (ver gráfico 1).
La diferencia entre provincias
más notable se observa en el indicador Relación Joven-Adulto Mayor. Existe una
sola provincia donde se registra menos de 100 jóvenes por cada 100 adultos
mayores (Villa Clara con 93). Todavía con menos de 110 aparecen Ciudad de
Resulta bien conocido que, como
promedio, ocurren alrededor de
sobremortalidad masculina. Para los jóvenes a nivel nacional la relación señalada se mantiene en esos mismos niveles (106,6 hombres por cada 100 mujeres), lo que está determinado por una emigración internacional con predominio femenino.
La relación de masculinidad en
los jóvenes presenta igualmente diferencias importantes entre provincias.
Ciudad de
En cuanto al diferencial entre provincias atendiendo al índice de urbanización, se aprecia la existencia de notables variaciones, las que lógicamente están muy íntimamente relacionadas con las peculiaridades de cada territorio en la distribución espacial de su población. Se destaca el hecho de que no hay un solo caso en que el porcentaje de población urbana total sea superior al que presentan los jóvenes, aunque la diferencia es muy reducida.
La evolución de la estructura por
color de la piel de la población cubana muestra una tendencia al mestizaje. En
efecto, si se observa la proporción de población blanca y negra de los censos
de 1981 y 2002, se comprueba cómo el peso de las mismas disminuye, mientras que
el de las identificadas como mestizas aumenta (de
Ahora bien, resulta interesante comprobar que entre los jóvenes se registra una proporción de mestizos mayor que en el conjunto de la población, lo que indica que en este grupo de población preferentemente se produce el proceso de mestizaje. Mientras que en el conjunto de la población los mestizos representan 24,9 %, entre los jóvenes la cifra se eleva a 28,2 (ver gráfico 2).
Casi la mitad de los jóvenes aparecen en los hogares como hijos del jefe de dicho hogar y otro 10 %como nieto. De conjunto ambas categorías agrupan a más de 57 % de las personas comprendidas entre los 15 y 29 años. La cifra de jóvenes reconocidos por el resto de los miembros de su hogar como jefe puede parecer baja (poco más de 12,3 %), pero resulta lógico si se tiene en cuenta que el acceso a dicho reconocimiento es un proceso que suele ocurrir a lo largo de los años, y este grupo de población, por tanto, ha tenido menos probabilidades de alcanzar dicha categoría que los que le anteceden en edad. Entre la población joven, la relación con el jefe del hogar según el sexo presenta algunos diferenciales bien marcados. En primer lugar, casi 15 % de los varones jóvenes fueron considerados como jefe de hogar, mientras que entre las mujeres la cifra no alcanzó el 10 %. Pero la diferencia más significativa se encuentra en la categoría de cónyuge, la que entre los varones apenas sobrepasa 5 % y entre las jóvenes se eleva por encima de 21 % (ver cuadro 1).
En cuanto al estado civil o conyugal, más de la mitad de los jóvenes son solteros (54,9 %). Se observa además que la cuarta parte está en unión consensual, cifra que es prácticamente idéntica a la del total de la población. Sin embargo, apenas 14,9 % se encontraban casados (lo que contrasta con el 35 % del total de la población), lo que igualmente resulta lógico tratándose precisamente de población joven. Las cifras de divorciados, separados y viudos resulta, por supuesto, mucho menor en comparación con las de la población total.
Dentro de la población joven se registran diferencias notables de dicha estructura según el sexo. Así, la proporción de casadas supera casi el doble a la de casados, y la de unidas presenta casi 10 puntos porcentuales por encima de los unidos. Entre casadas y unidas se concentra la mitad de las mujeres jóvenes (49,8 %), mientras que en los hombres jóvenes estas categorías no llegan ni a la tercera parte del total (32,7 %). Igualmente es significativa la diferencia entre varones y mujeres en la categoría de solteros: mientras entre los primeros casi alcanza la tercera parte del total, entre las féminas es poco más de 43 % (ver cuadro 2).
Más de 75 % del total de los jóvenes que trabajan, se concentran en cinco categorías ocupacionales: técnico de nivel medio, trabajador de los servicios y del comercio, agricultor y pescador, operario de máquinas y trabajador no calificado. Sin embargo, esta distribución presenta características diferenciales según el sexo. Entre los hombres aparece una elevada concentración en agricultor y pescador, sobrepasando la quinta parte del total. En la categoría de técnico de nivel medio sucede otro tanto: se registra una elevada concentración (30 %), pero en este caso es de mujeres.
Para los hombres otras categorías importantes son las de operario de máquina y trabajador no calificado con 19,9 y 18,8 % respectivamente dentro del total de hombres jóvenes ocupados. Mientras tanto, en las mujeres jóvenes se observan concentraciones importantes en trabajador de los servicios y del comercio (16,3 %), profesional, científico e intelectual (15,5 %) y empleado de oficina (14,2 %).
Llama la atención el hecho de que en algunas categorías resulta prácticamente inexistente uno de los sexos, mientras que para el otro se observan proporciones elevadas. Así, por ejemplo, sucede con los hombres en las categorías de empleados de oficina (2,0 %) y profesional, científico e intelectual (3,7 %), mientras que entre las mujeres sucede con otros obreros calificados (1,3 %) y con agricultor y pescador (3,7 %). Se destaca que las mujeres se concentran más hacia las categorías que requieren mayor calificación (ver cuadro 3).
Parece conveniente analizar la distribución según el sexo dentro de cada categoría ocupacional. De las nueve categorías consideradas, existen solamente tres en las que predominan las mujeres, y en todas lo hacen en proporciones por encima de 64 %. Pero el análisis de la naturaleza de estas categorías demuestra lo señalado en el párrafo anterior en cuanto al predominio de las mujeres en aquellas plazas que requieren más calificación: profesor, científico e intelectual (67,6 %) y técnico de nivel medio (64,9 %). Con los jóvenes ocurre igual que con el total de la población: existe una marcada feminización de la fuerza de trabajo calificada.
Entre los jóvenes que se desempeñan en la categoría de dirigente, más de las dos terceras partes son del sexo masculino, lo que pudiera estar relacionado con la existencia de inequidades de género.
Se comentó anteriormente que en determinadas categorías aparece una elevada concentración de personas de uno u otro sexo; sin embargo, las categorías en las que se produce esta situación en más alta proporción son: agricultor y pescador (92,2 %) y obrero calificado (92,4 %), seguidos de operario de máquinas (86,9 %) y trabajador no calificado (81,9 %) (ver gráfico 3).
Según datos del Censo de Población y Viviendas de 2002, los jóvenes son el 21,2 % de la población total del país y representan el 21,5 % de los ocupados, a pesar de que una buena parte de los mismos todavía no se han incorporado a la actividad laboral. De manera que los jóvenes constituyen un importante soporte para la vida económica de la sociedad cubana. Igualmente llama la atención que no se observan diferencias significativas en la proporción de ocupados jóvenes entre distintos sectores de la economía[2].
Resulta importante señalar que la proporción de ocupados jóvenes con respecto al total de ocupados del sexo masculino duplica al del sexo femenino, situación que se hace mucho más marcada cuando se analiza por sectores, salvo en el caso del Sector III, en el que las diferencias no resultan significativas.
Por tratarse de un trabajo que se propone una caracterización sociodemográfica de los jóvenes cubanos, parece conveniente concluir con la participación de los mismos en las principales variables demográficas. El aporte de los jóvenes a la fecundidad es decisivo con 68,4 % del total de nacimientos; sin embargo, la presencia juvenil en la mortalidad es casi inexistente con 1,6 % del total.
Si se tiene en cuenta que los jóvenes representan 20,3 % del total de la población, se puede considerar que resulta un sector muy activo en cuanto a sus movimientos migratorios internos, pues a ellos se debe la tercera parte del total de dichos movimientos. En igual sentido se puede hablar de las migraciones externas, que tienen un signo negativo desde hace casi cinco décadas, con un monto estabilizado en la última de éstas por encima de las 33 000 personas, de las cuales 29 % son jóvenes.
Conviene también echarle un vistazo a estos comportamientos por provincias, pues si bien es cierto que en el país existe una relativa homogeneidad territorial en el comportamiento de las principales variables demográficas, ello no es sinónimo de inexistencia de diferenciales y de que no haya que prestarles la atención requerida. En la fecundidad, por ejemplo, se observan mayores niveles hacia las provincias orientales.
Vista a través de la tasa de
natalidad, los valores en los territorios occidentales se presentan por
debajo de 10,3 por mil habitantes, mientras que en los orientales y
En cuanto a la mortalidad, se trata de un sector de población en el que apenas ocurren defunciones, pero en este contexto destacan como casos extremos Sancti Spíritus y Guantánamo con proporciones de 1,2 y 2,3 % del total de defunciones de cada una de ellas. El resto oscila entre estos valores.
Este diferencial no está asociado necesariamente a los niveles de mortalidad del territorio, puesto que puede estar influido por la estructura por edades de la población, e incluso por situaciones coyunturales relacionadas con las causas de muerte en un momento dado. Parece más preciso utilizar la tasa de mortalidad específica de ese grupo de edad, lo que lograría un mayor acercamiento al nivel de la mortalidad.
Vista a través de este indicador,
no existen prácticamente diferenciales territoriales, pues dichas tasas oscilan
entre 0,5 y 0,6 por mil personas en esas edades. Sólo
Respecto a la mortalidad, se conoce que mueren más hombres que mujeres, y para este grupo de edades este hecho se manifiesta más que en otros grupos, pues poco más de la tercera parte de las defunciones de jóvenes ocurre a los del sexo masculino.
En cuanto al movimiento
migratorio interno entre provincias, se tiene que a nivel nacional alcanzan las
70 290 personas, de las cuales poco más de 23 000 son jóvenes. Los territorios
en los que el volumen total de movimientos alcanza sus mayores cifras son los
de
La proporción que dentro del
total provincial de inmigrantes y emigrantes tiene el grupo de personas entre
15 y 29 años, es muy similar en todos los territorios y oscila en valores entre
28 % y 35 %, salvo entre los emigrantes de Ciudad de
Si se tiene en cuenta que las personas entre 15 y 29 años representan 20,3 % del total de la población y que éstos son responsables de 32,8 % del total de movimientos migratorios generados en el país, resulta evidente que éste resulta un sector de población muy activo en cuanto a producir cambios de domicilio con carácter permanente entre provincias.
Visto a través del indicador
utilizado en los dos párrafos anteriores, no se aprecian diferencias
significativas entre territorios. En cambio, las tasas posibilitan mostrar
tales diferencias. Así, la tasa de inmigración (arribantes,
ganancia) de personas entre 15 y 29 años muestra valores extremos entre
El valor de la tasa en
En relación con la tasa de
emigración (salidas, pérdidas), los valores más elevados se registran a partir
de Sancti Spíritus hacia la región oriental, además
de Pinar del Río y
El resultado de la relación entre las tasas de inmigración y de emigración se conoce como tasa del saldo migratorio y su signo suele estar asociado a la atracción migratoria cuando es positivo, o al rechazo cuando es negativo. En este caso debe señalarse que los jóvenes siguen un patrón similar al del resto de la población en cuanto a comportamientos territoriales.
Así, los saldos positivos se
concentran hacia el occidente y el centro del país, a excepción de Pinar del
Río, Villa Clara, Camagüey y
En general migran más las mujeres que los hombres, patrón que se evidencia igualmente entre los jóvenes, entre quienes los movimientos de las mujeres representan 57 % del total (ver cuadro 7).
En cuanto a las migraciones
externas, sucede parecido a lo explicado para las migraciones internas, en el
sentido de que al representar los jóvenes poco más de 20 % del total de la
población del país, su proporción en el saldo migratorio externo total
sobrepasa el 30 %. La provincia en la que resulta más baja la participación de
jóvenes en el saldo migratorio total, es Pinar del Río con 26,6 %, mientras que
en el extremo opuesto aparece Guantánamo con 39,8 %. Sin embargo, se trata de
una mirada al interior de cada
territorio, pero si se compara la participación de cada provincia en el saldo
migratorio externo total del país, se observa que Ciudad de
Un indicador que complementa el análisis realizado acerca de esta variable demográfica e incluso introduce un mayor nivel de precisión acerca de la naturaleza y la magnitud del fenómeno migratorio en este sector de la población, es la tasa del saldo migratorio externo para las edades entre 15 y 29 años. A nivel nacional los jóvenes registraron una tasa de -4,5 por mil personas de esas edades, cifra superior a la del conjunto de toda la población, que oscila en el entorno de -3,0 por mil. Territorialmente destaca el caso de
Ciudad de
Con las migraciones externas sucede igual que con las internas en el sentido de que las mujeres tienen una participación más activa. En efecto, 55,4 % del total de migrantes jóvenes durante 2007 fueron del sexo femenino.
BIBLIOGRAFÍA
CEPDE/ONE. Anuario demográfico
de Cuba 2007.
——————. Informe nacional.
Censo de población y viviendas 2002.
——————. El envejecimiento de
la población cubana. Cuba y sus territorios, 2007.
——————. Estudios y datos sobre
la población cubana, 2007.
——————. Indicadores
demográficos de la población cubana, 2007.
GRÁFICOS
Gráfico 1. Proporción de jóvenes
respecto al total de Gráfico 2. Estructura de la población total y de la
población según provincias en 2007 (en %) población joven según el color de la
piel (en %)
Gráfico 2. Estructura de la población total y de la población joven
según el color de la piel (en %)
Fuente: Censo de Población y
Viviendas 2002.
Gráfico 3. Distribución de la población joven por sexo según categorías ocupacionales (en %)
Cuadro 1. Estructura de la
población total y de la población joven según la relación con el jefe del hogar
en 2002 (en %)
|
Relación
de parentesco |
Población
total |
Población
1529 total |
Población
1529 varones |
Población
1529 hembras |
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
|
Jefe
|
31.7
|
12.3
|
14.6
|
9.9
|
|
Cónyuge
|
18.3
|
13.0
|
5.1
|
21.3
|
|
Hijo(a)
|
28.9
|
46.7
|
51.2
|
42.1
|
|
Hijastro(a)
|
2.3
|
4.4
|
4.9
|
3.8
|
|
Yerno
o nuera |
2.7
|
5.3
|
3.4
|
7.2
|
|
Nieto(a)
|
7.9
|
10.4
|
11.4
|
9.2
|
|
Otros
parientes y no parientes |
8.2
|
7.9
|
9.4
|
6.5
|
Cuadro 2. Estructura de la población
total (de 15 años y más) y de la población joven según estado civil o conyugal
en 2002 (en %)
|
Estado
civil o conyugal |
Población
total |
Población
1529 total |
Población
1529 varones |
Población
1529 hembras |
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
|
Casado(a)
|
35.1
|
14.9
|
10.8
|
19.2
|
|
Unido(a)
|
25.5
|
25.6
|
20.9
|
30.6
|
|
Divorciado(a)
|
7.0
|
2.4
|
1.4
|
3.5
|
|
Separado(a)
|
3.3
|
2.1
|
1.3
|
3.0
|
|
Viudo(a)
|
5.1
|
0.1
|
0.1
|
0.2
|
|
Soltero(a)
|
24.0
|
54.9
|
65.5
|
43.6
|
Cuadro 3. Distribución de la población joven por categoría ocupacional según sexo en 2002 (en %)
|
Categoría
ocupacional |
Ambos
sexos |
Varones
|
Hembras
|
|
Total
|
100.0
|
100.0
|
100.0
|
|
Dirigentes
|
5.1
|
5.2
|
4.8
|
|
Profesionales,
científicos e intelectuales |
7.7
|
3.7
|
15.5
|
|
Técnicos
de nivel medio |
15.5
|
8.2
|
30.0
|
|
Empleados
de oficina |
6.1
|
2.0
|
14.2
|
|
Trabajadores
servicios y comercio |
13.8
|
12.5
|
16.3
|
|
Agricultores
y pesqueros |
15.6
|
21.6
|
3.7
|
|
Otros
obreros calificados |
5.8
|
8.1
|
1.3
|
|
Operarios
de máquinas |
15.2
|
19.9
|
6.0
|
|
Trabajadores
no calificados |
15.3
|
18.8
|
8.2
|
Fuente Censo de Vivienda, 2002.
Cuadro 4. Aporte de los
jóvenes a la fecundidad según provincias en 2007
|
Provincias
|
Tasa
de natalidad (por mil) |
Tasa
de fecundidad juvenil (por mil) |
Proporción
del total (%) |
|
Cuba
|
10.0
|
69.2
|
68.4
|
|
Pinar
del Río |
10.2
|
70.5
|
68.0
|
|
|
9.4
|
67.8
|
71.5
|
|
Ciudad
de |
8.2
|
55.8
|
63.4
|
|
Matanzas
|
9.4
|
65.6
|
67.6
|
|
Villa
Clara |
8.8
|
65.5
|
67.1
|
|
Cienfuegos
|
10.1
|
70.6
|
67.7
|
|
Sancti
Spíritus |
10.0
|
71.2
|
66.5
|
|
Ciego
de Ávila |
10.2
|
69.2
|
70.9
|
|
Camagüey
|
9.8
|
68.6
|
70.3
|
|
Las
Tunas |
10.7
|
75.5
|
72.6
|
|
Holguín
|
11.5
|
80.8
|
68.9
|
|
Granma |
10.7
|
73.6
|
71.9
|
|
Santiago
de Cuba |
11.8
|
75.1
|
68.0
|
|
Guantánamo
|
11.4
|
77.9
|
70.4
|
|
Isla
de |
11.0
|
70.8
|
67.6
|
Cuadro 5. Aporte de los
jóvenes a la mortalidad según provincias en 2006
|
Provincias
|
Defunciones
1529 años |
Defunciones
totales |
%
1529 años respecto al total |
Tasa
mortalidad juvenil (por mil) |
|
Cuba
|
1
309 |
80
831 |
1.6
|
0.6
|
|
Pinar
del Río |
78
|
4
851 |
1.6
|
0.5
|
|
|
85
|
5
773 |
1.5
|
0.6
|
|
Ciudad
de |
205
|
19
491 |
1.3
|
0.6
|
|
Matanzas
|
75
|
5
056 |
1.5
|
0.6
|
|
Villa
Clara |
74
|
6
475 |
1.1
|
0.5
|
|
Cienfuegos
|
45
|
2
878 |
1.6
|
0.6
|
|
Sancti
Spíritus |
43
|
3
474 |
1.2
|
0.5
|
|
Ciego
de Ávila |
52
|
2
925 |
1.8
|
0.6
|
|
Camagüey
|
104
|
5
498 |
1.9
|
0.6
|
|
Las
Tunas |
58
|
3
033 |
1.9
|
0.5
|
|
Holguín
|
120
|
6
418 |
1.9
|
0.6
|
|
Granma |
104
|
4
918 |
2.1
|
0.6
|
|
Santiago
de Cuba |
148
|
6
706 |
2.2
|
0.6
|
|
Guantánamo
|
65
|
2
873 |
2.3
|
0.6
|
|
Isla
de |
8
|
463
|
1.7
|
0.4
|
Fuente: Sistema de Información
Estadístico Nacional de Demografía (SIEN-D).
Cuadro 6. Movimiento migratorio según provincias, año 2007.
|
Provincias
|
Inmigrantes
total |
Emigrantes
total |
Inmigrantes
1529 años |
Emigrantes
1529 años |
Saldo
migratorio 1529 años |
|
Cuba
|
70
290 |
70
290 |
23
067 |
23
067 |
0
|
|
Pinar
del Río |
2
065 |
2
824 |
720
|
987
|
267
|
|
|
10
978 |
4
290 |
3
593 |
1
433 |
2
160 |
|
Ciudad
de |
10
518 |
6
554 |
3
292 |
1
624 |
2
468 |
|
Matanzas
|
6
061 |
3
039 |
2
064 |
913
|
1
151 |
|
Villa
Clara |
3
755 |
4
227 |
1
232 |
1
328 |
96
|
|
Cienfuegos
|
2
864 |
2
316 |
952
|
754
|
198
|
|
Sancti
Spíritus |
3
569 |
2
997 |
1
163 |
1
045 |
118
|
|
Ciego
de Ávila |
4
392 |
3
983 |
1
537 |
1
328 |
209
|
|
Camagüey
|
4
969 |
6
032 |
1
647 |
2
206 |
559
|
|
Las
Tunas |
3
517 |
4
282 |
1
154 |
1
517 |
363
|
|
Holguín
|
5
496 |
7
619 |
1
791 |
2
504 |
713
|
|
Granma |
4
532 |
7
284 |
1
407 |
2
514 |
1
107 |
|
Santiago
de Cuba |
4
194 |
7
503 |
1
360 |
2
550 |
1
190 |
|
Guantánamo
|
2
380 |
5
521 |
820
|
2
021 |
1
201 |
|
Isla
de |
1
000 |
1
219 |
335
|
343
|
8
|
Cuadro 7. Indicadores de
migración interna según provincias
Fuente:
Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEND).
Cuadro 8. Indicadores del saldo migratorio externo de jóvenes según provincias en 2007
Fuente: Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEND).
NOTAS
[1] Se conoce como nivel de reemplazo poblacional al valor de la tasa de fecundidad que asegura la reproducción de la población. Se supone que en promedio cada mujer deje al final de su vida poco más de una hija, que la reemplazará en el futuro en su función reproductiva.
[2] La clasificación de la economía por sectores considera tres grandes grupos: Sector Primario (I), que comprende las actividades agrícolas, forestales, de pesca y minero-extractivas; el Sector Secundario (II), que agrupa toda la actividad industrial; y el Sector Terciario (III), que es el de los servicios.
[3] El saldo migratorio es la diferencia entre inmigrantes (entradas) y emigrantes (salidas). Los territorios con saldo positivo resultan de atracción migratoria; y los de signo negativo, de rechazo.