CARACTERIZACIÓN SOCIODEMOGRÁFICA DE LOS JÓVENES CUBANOS

 

Dr. Diego Enrique González Galván.

Centro de Estudios de Población y Desarrollo, Oficina Nacional de Estadísticas

enrique@one.cu

 

EL PRESENTE TRABAJO FUE ELABORADO CON EL PROPÓSITO DE REALIZAR UNA PRESENTACIÓN EN LA ACTIVIDAD CENTRAL POR EL DÍA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN DEL AÑO 2008, LA QUE ESTUVO DEDICADA EN ESTA OCASIÓN A LOS JÓVENES. POR TANTO, NO ES EL RESULTADO DE UNA INVESTIGACIÓN PARTICULARMENTE DESARROLLADA CON EL OBJETIVO DE CARACTERIZAR DEMOGRÁFICAMENTE A LOS JÓVENES CUBANOS. SE APROVECHÓ TODO UN AMPLIO CONJUNTO DE INFORMACIONES PROCEDENTES DE DISTINTAS FUENTES DISPONIBLES EN EL CENTRO DE ESTUDIOS DE POBLACIÓN Y DESARROLLO (CEPDE), DE LA OFICINA NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (ONE), Y QUE EN GENERAL HAN SIDO DIFUNDIDAS PÚBLICAMENTE EN LAS DIFERENTES PUBLICACIONES DE CONTENIDO SOCIODEMOGRÁFICO EDITADAS POR ESTE CENTRO. A PARTIR DE ESTAS POSIBILIDADES INFORMATIVAS SE PRESENTAN DIVERSOS ASPECTOS DEL SECTOR JUVENIL DE LA POBLACIÓN CON EL OBJETIVO DE BUSCAR UN ACERCAMIENTO A SU CARACTERIZACIÓN. EN CUADROS, GRÁFICOS Y COMENTARIOS SE PRESENTA LA PROPORCIÓN DE LOS JÓVENES EN EL TOTAL, DISTRIBUCIÓN POR COLOR DE LA PIEL, ESTADO CIVIL O CONYUGAL, CATEGORÍA OCUPACIONAL, POR SECTORES DE LA ECONOMÍA, SU APORTE A LOS NACIMIENTOS, A LAS DEFUNCIONES Y A LAS MIGRACIONES INTERNA Y EXTERNA, ENTRE OTROS ATRIBUTOS, Y EN UNA BUENA PARTE DE LOS CASOS CON APERTURA POR PROVINCIAS Y SEGÚN SEXO. NO HAY DUDAS QUE PUDIERA ENRIQUECERSE CON MUCHAS INFORMACIONES MÁS, PERO REBASARÍA EL OBJETIVO PARA EL QUE FUE CONCEBIDO. PALABRAS CLAVES: POBLACIÓN, JÓVENES, ESTADÍSTICAS, PROPORCIONES, SEXO.

 

SOCIO-DEMOGRAPHIC CHARACTERIZATION OF CUBAN YOUTH THIS PAPER WAS AIMED AT DOING A PRESENTATION AT THE MAIN ACTIVITY TO MARK WORLD POPULATION DAY IN 2008, ON THAT OCCASION DEDICATED TO YOUTH. THEREFORE IT IS NOT THE RESULT OF RESEARCH PARTICULARLY CONDUCTED WITH THE OBJECTIVE OF CHARACTERIZING CUBAN YOUTH DEMOGRAPHICALLY. WE DID TAKE ADVANTAGE OF A WIDE VARIETY OF INFORMATION FROM DIFFERENT SOURCES AVAILABLE AT THE POPULATION AND DEVELOPMENT STUDIES CENTER (CEPDE), BELONGING TO THE NATIONAL STATISTICS OFFICE (ONE), THAT HAVE GENERALLY BEEN RELEASED PUBLICLY IN DIFFERENT PUBLICATIONS WITH A SOCIO-DEMOGRAPHIC CONTENT PUBLISHED BY THAT CENTER. ON THE BASIS OF THOSE INFORMATION POSSIBILITIES, THIS PAPER GRADUALLY PRESENTS DIVERSE ASPECTS OF THE POPULATION’S YOUTH SECTOR WITH THE AIM OF SEEKING AN APPROACH TO ITS CHARACTERIZATION. IN TABLES, GRAPHICS AND COMMENTS WE PRESENT THE TOTAL PROPORTION OF YOUNG PEOPLE, THEIR DISTRIBUTION BY COLOR OF THE SKIN, MARITAL STATUS, OCCUPATIONAL CATEGORY, SECTORS OF THE ECONOMY, THEIR CONTRIBUTION TO BIRTHS AND DEATHS, TO DOMESTIC AND FOREIGN MIGRATIONS, AMONG OTHER ATTRIBUTES, AND IN MANY CASES BY PROVINCES AND SEX. THIS STUDY COULD UNDOUBTEDLY BE ENRICHED WITH MORE INFORMATION, BUT IN THAT CASE IT WOULD GO FAR BEYOND THE OBJECTIVE FOR WHICH IT WAS CONDUCTED. KEY WORDS: POPULATION, YOUTH, STATISTICS, PROPORTIONS, SEX

 

INTRODUCCIÓN

 

La oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) radicada en Cuba decidió dedicar el año 2008 a los jóvenes. Debido a esta razón la actividad central en conmemoración del Día Mundial de la Población fue organizada por el Centro de Estudios de la Juventud. Se organizó una jornada científica en la que se impartieron algunas conferencias y se expusieron algunos temas de interés en el campo de la relación población-desarrollo, fundamentalmente aquellos relacionados con los jóvenes. El presente trabajo fue elaborado con ese propósito. Por consiguiente, no es el resultado de una investigación particular con el fin de caracterizar a los jóvenes cubanos desde una perspectiva demográfica. Se trata del resultado de la consulta a un conjunto de fuentes de información disponibles en la busca de un acercamiento a dicha caracterización. Pudiera enriquecerse con muchas informaciones más, pero rebasaría el objetivo para el que fue concebido.

 

CONTEXTO DEMOGRÁFICO GENERAL

 

Antes de entrar de lleno en el tema, parece conveniente señalar el contexto demográfico general del país, como marco dentro del cual interactúan los jóvenes. Cuba es un país con patrones demográficos similares a los de países desarrollados. Cualitativamente pudiera resumirse del siguiente modo:

  • crecimiento poblacional bajo
  • bajos niveles de fecundidad
  • bajos niveles de mortalidad (baja mortalidad infantil y elevada esperanza de vida)
  • población en proceso de envejecimiento
  • elevada urbanización
  • elevada nupcialidad y divorcialidad

 

Técnicamente el país se encuentra en la actualidad en lo que se denomina crecimiento nulo o con población estable. Desde el año 2006 ha venido decreciendo cuantitativamente, pero en magnitudes discretas y pudiera suceder que se presentara un año en que ocurra un crecimiento de signo positivo. Independientemente del signo mostrado, en la actualidad es reducida la diferencia en el total de personas entre un año y otro. Sin embargo, se debe señalar que la tendencia a corto plazo será al decrecimiento sostenido del total de población, de mantenerse las actuales condiciones demográficas.

 

El nivel de la mortalidad en el país es muy bajo, lo que se expresa en la baja tasa de mortalidad infantil, ubicada por debajo de cinco por mil nacidos vivos en 2008, y su elevada esperanza de vida al nacer, que casi llega a los setenta y ocho años. Para países con niveles similares al nuestro, no se deben producir incrementos elevados en este último indicador, aunque debe continuar elevándose discretamente.

 

Desde hace treinta años las mujeres en Cuba dejan en promedio menos de una hija que las reemplace en el futuro en su función reproductiva. El año 1977 fue el último en que se registró una fecundidad por encima del nivel de reemplazo poblacional[1] y no existe ninguna razón para asumir que esta tendencia se pueda revertir.

 

La baja tasa de fecundidad sostenida a lo largo de tantos años provoca una reducción del número de nacimientos, lo que hace que la proporción de personas de sesenta años y más aumente con respecto al total de la población, proceso que se conoce como envejecimiento poblacional. En esencia es la baja fecundidad la causa de la profundización del envejecimiento en Cuba, a lo que contribuye también, pero en mucha menor medida, el aumento en la esperanza de vida.

 

Además, existe una alta concentración en la distribución de la población: poco más de 75 % reside en asentamientos considerados como urbanos. Finalmente se observa una elevada nupcialidad y divorcialidad, como corresponde a los países occidentales.

 

CARACTERIZACIÓN DE LOS JÓVENES

 

A los efectos de este trabajo se considera joven a la persona comprendida en las edades entre quince y veintinueve años, de las cuales hay en el país 2,3 millones (alrededor de la quinta parte del total de la población). En cuanto a su comparación con la población adulta mayor, se encuentran en una relación de 122 jóvenes por cada cien adultos mayores; sin embargo, según las proyecciones de población, la relación debe invertirse en los próximos diez a quince años.

 

La relación de masculinidad de la población total muestra prácticamente un equilibrio entre sexos, pero la de jóvenes es de 106,6 hombres por cada cien mujeres, lo que se explica por el hecho de que ocurren más nacimientos de hombres. Finalmente llama la atención que la proporción de jóvenes que vive en asentamientos urbanos sea menor que la presentada por el total de la población, aunque es reducida la diferencia. Por territorio existen algunos diferenciales, aunque conviene señalar que no son muy elevados. Así, por ejemplo, la proporción de jóvenes en el total alcanza su valor más elevado en Guantánamo con 22,9 % y el más bajo en Villa Clara con 18,6 %. En general, es más reducida la cifra en el occidente y más elevada hacia el oriente, situación inversa a la presencia del envejecimiento (ver gráfico 1).

 

La diferencia entre provincias más notable se observa en el indicador Relación Joven-Adulto Mayor. Existe una sola provincia donde se registra menos de 100 jóvenes por cada 100 adultos mayores (Villa Clara con 93). Todavía con menos de 110 aparecen Ciudad de La Habana y Sancti Spíritus (101 y 106 respectivamente). Se trata de las tres provincias más envejecidas del país.  En el extremo opuesto se encuentran Guantánamo, Isla de la Juventud, Santiago de Cuba, Granma y Camagüey, todas por encima de 130 jóvenes por cada 100 adultos mayores.

 

Resulta bien conocido que, como promedio, ocurren alrededor de 106 a 107 nacimientos de varones por cada 100 de niñas, pero que a lo largo de la vida ocurren más defunciones de los primeros, lo que en la literatura especializada se conoce como

sobremortalidad masculina. Para los jóvenes a nivel nacional la relación señalada se mantiene en esos mismos niveles (106,6 hombres por cada 100 mujeres), lo que está determinado por una emigración internacional con predominio femenino.

 

La relación de masculinidad en los jóvenes presenta igualmente diferencias importantes entre provincias. Ciudad de La Habana y Matanzas aparecen como las provincias donde es más bajo el indicador, con 105 hombres por cada 100 mujeres. Como caso extremo se tiene a La Habana, donde hay 109 hombres por cada 100 mujeres, siguiéndole en orden descendente Pinar del Río, Camagüey, Las Tunas, Holguín e Isla de la Juventud, con 108 en el valor del indicador.

 

En cuanto al diferencial entre provincias atendiendo al índice de urbanización, se aprecia la existencia de notables variaciones, las que lógicamente están muy íntimamente relacionadas con las peculiaridades de cada territorio en la distribución espacial de su población. Se destaca el hecho de que no hay un solo caso en que el porcentaje de población urbana total sea superior al que presentan los jóvenes, aunque la diferencia es muy reducida.

 

La evolución de la estructura por color de la piel de la población cubana muestra una tendencia al mestizaje. En efecto, si se observa la proporción de población blanca y negra de los censos de 1981 y 2002, se comprueba cómo el peso de las mismas disminuye, mientras que el de las identificadas como mestizas aumenta (de 21,9 a 24,9 %).

 

Ahora bien, resulta interesante comprobar que entre los jóvenes se registra una proporción de mestizos mayor que en el conjunto de la población, lo que indica que en este grupo de población preferentemente se produce el proceso de mestizaje. Mientras que en el conjunto de la población los mestizos representan 24,9 %, entre los jóvenes la cifra se eleva a 28,2 (ver gráfico 2).

 

Casi la mitad de los jóvenes aparecen en los hogares como hijos del jefe de dicho hogar y otro 10 %como nieto. De conjunto ambas categorías agrupan a más de 57 % de las personas comprendidas entre los 15 y 29 años. La cifra de jóvenes reconocidos por el resto de los miembros de su hogar como jefe puede parecer baja (poco más de 12,3 %), pero resulta lógico si se tiene en cuenta que el acceso a dicho reconocimiento es un proceso que suele ocurrir a lo largo de los años, y este grupo de población, por tanto, ha tenido menos probabilidades de alcanzar dicha categoría que los que le anteceden en edad. Entre la población joven, la relación con el jefe del hogar según el sexo presenta algunos diferenciales bien marcados. En primer lugar, casi 15 % de los varones jóvenes fueron considerados como jefe de hogar, mientras que entre las mujeres la cifra no alcanzó el 10 %. Pero la diferencia más significativa se encuentra en la categoría de cónyuge, la que entre los varones apenas sobrepasa 5 % y entre las jóvenes se eleva por encima de 21 % (ver cuadro 1).

 

En cuanto al estado civil o conyugal, más de la mitad de los jóvenes son solteros (54,9 %). Se observa además que la cuarta parte está en unión consensual, cifra que es prácticamente idéntica a la del total de la población. Sin embargo, apenas 14,9 % se encontraban casados (lo que contrasta con el 35 % del total de la población), lo que igualmente resulta lógico tratándose precisamente de población joven. Las cifras de divorciados, separados y viudos resulta, por supuesto, mucho menor en comparación con las de la población total.

 

Dentro de la población joven se registran diferencias notables de dicha estructura según el sexo. Así, la proporción de casadas supera casi el doble a la de casados, y la de unidas presenta casi 10 puntos porcentuales por encima de los unidos. Entre casadas y unidas se concentra la mitad de las mujeres jóvenes (49,8 %), mientras que en los hombres jóvenes estas categorías no llegan ni a la tercera parte del total (32,7 %). Igualmente es significativa la diferencia entre varones y mujeres en la categoría de solteros: mientras entre los primeros casi alcanza la tercera parte del total, entre las féminas es poco más de 43 % (ver cuadro 2).

 

Más de 75 % del total de los jóvenes que trabajan, se concentran en cinco categorías ocupacionales: técnico de nivel medio, trabajador de los servicios y del comercio, agricultor y pescador, operario de máquinas y trabajador no calificado. Sin embargo, esta distribución presenta características diferenciales según el sexo. Entre los hombres aparece una elevada concentración en agricultor y pescador, sobrepasando la quinta parte del total. En la categoría de técnico de nivel medio sucede otro tanto: se registra una elevada concentración (30 %), pero en este caso es de mujeres.

 

Para los hombres otras categorías importantes son las de operario de máquina y trabajador no calificado con 19,9 y 18,8 % respectivamente dentro del total de hombres jóvenes ocupados. Mientras tanto, en las mujeres jóvenes se observan concentraciones importantes en trabajador de los servicios y del comercio (16,3 %), profesional,  científico e intelectual (15,5 %) y empleado de oficina (14,2 %).

 

Llama la atención el hecho de que en algunas categorías resulta prácticamente inexistente uno de los sexos, mientras que para el otro se observan proporciones elevadas. Así, por ejemplo, sucede con los hombres en las categorías de empleados de oficina (2,0 %) y profesional, científico e intelectual (3,7 %), mientras que entre las mujeres sucede con otros obreros calificados (1,3 %) y con agricultor y pescador (3,7 %). Se destaca que las mujeres se concentran más hacia las categorías que requieren mayor calificación (ver cuadro 3).

 

Parece conveniente analizar la distribución según el sexo dentro de cada categoría ocupacional. De las nueve categorías consideradas, existen solamente tres en las que predominan las mujeres, y en todas lo hacen en proporciones por encima de 64 %.  Pero el análisis de la naturaleza de estas categorías demuestra lo señalado en el párrafo anterior en cuanto al predominio de las mujeres en aquellas plazas que requieren más calificación: profesor, científico e intelectual (67,6 %) y técnico de nivel medio (64,9 %). Con los jóvenes ocurre igual que con el total de la población: existe una marcada feminización de la fuerza de trabajo calificada.

 

Entre los jóvenes que se desempeñan en la categoría de dirigente, más de las dos terceras partes son del sexo masculino, lo que pudiera estar relacionado con la existencia de inequidades de género.

 

Se comentó anteriormente que en determinadas categorías aparece una elevada concentración de personas de uno u otro sexo; sin embargo, las categorías en las que se produce esta situación en más alta proporción son: agricultor y pescador (92,2 %) y obrero calificado (92,4 %), seguidos de operario de máquinas (86,9 %) y trabajador no calificado (81,9 %) (ver gráfico 3).

 

Según datos del Censo de Población y Viviendas de 2002, los jóvenes son el 21,2 % de la población total del país y representan el 21,5 % de los ocupados, a pesar de que una buena parte de los mismos todavía no se han incorporado a la actividad laboral. De manera que los jóvenes constituyen un importante soporte para la vida económica de la sociedad cubana. Igualmente llama la atención que no se observan diferencias significativas en la proporción de ocupados jóvenes entre distintos sectores de la economía[2].

 

Resulta importante señalar que la proporción de ocupados jóvenes con respecto al total de ocupados del sexo masculino duplica al del sexo femenino, situación que se hace mucho más marcada cuando se analiza por sectores, salvo en el caso del Sector III, en el que las diferencias no resultan significativas.

 

Por tratarse de un trabajo que se propone una caracterización sociodemográfica de los jóvenes cubanos, parece conveniente concluir con la participación de los mismos en las principales variables demográficas. El aporte de los jóvenes a la fecundidad es decisivo con 68,4 % del total de nacimientos; sin embargo, la presencia juvenil en la mortalidad es casi inexistente con 1,6 % del total.

 

Si se tiene en cuenta que los jóvenes representan 20,3 % del total de la población, se puede considerar que resulta un sector muy activo en cuanto a sus movimientos migratorios internos, pues a ellos se debe la tercera parte del total de dichos movimientos. En igual sentido se puede hablar de las migraciones externas, que tienen un signo negativo desde hace casi cinco décadas, con un monto estabilizado en la última de éstas por encima de las 33 000 personas, de las cuales 29 % son jóvenes.

 

Conviene también echarle un vistazo a estos comportamientos por provincias, pues si bien es cierto que en el país existe una relativa homogeneidad territorial en el comportamiento de las principales variables demográficas, ello no es sinónimo de inexistencia de diferenciales y de que no haya que prestarles la atención requerida. En la fecundidad, por ejemplo, se observan mayores niveles hacia las provincias orientales.

Vista a través de la tasa de natalidad, los valores en los territorios occidentales se presentan por debajo de 10,3 por mil habitantes, mientras que en los orientales y la Isla de la Juventud dicha tasa alcanza valores por encima de 10,6 por mil. Ahora bien, este hecho pudiera estar determinado porque en las provincias del este existe una población menos envejecida y por tanto la probabilidad de que ocurran nacimientos es mayor. Un indicador más refinado es la tasa de fecundidad juvenil (para las mujeres entre 15 y 29 años), la que como valor medio a nivel nacional se ubica en 69,2 por mil mujeres de 15 a 29 años, pero que en el occidente y el centro del país no sobrepasa el valor de 71 por mil, mientras que en el oriente se ubica por encima de 73,5 por mil. Como valor mínimo  aparece Ciudad de La Habana con 55,8 por mil, y como valor máximo Holguín con 80,8 por mil. En cuanto al aporte del grupo al total de nacimientos en cada provincia, se registra una mayor homogeneidad, salvo en el caso de Ciudad de La Habana donde las jóvenes contribuyen significativamente menos que en el resto de las provincias (ver cuadro 4).

 

En cuanto a la mortalidad, se trata de un sector de población en el que apenas ocurren defunciones, pero en este contexto destacan como casos extremos Sancti Spíritus y Guantánamo con proporciones de 1,2 y 2,3 % del total de defunciones de cada una de ellas. El resto oscila entre estos valores.

 

Este diferencial no está asociado necesariamente a los niveles de mortalidad del territorio, puesto que puede estar influido por la estructura por edades de la población, e incluso por situaciones coyunturales relacionadas con las causas de muerte en un momento dado. Parece más preciso utilizar la tasa de mortalidad específica de ese grupo de edad, lo que lograría un mayor acercamiento al nivel de la mortalidad.

 

Vista a través de este indicador, no existen prácticamente diferenciales territoriales, pues dichas tasas oscilan entre 0,5 y 0,6 por mil personas en esas edades. Sólo la Isla de la Juventud presenta un valor por debajo de los indicados, pero con una diferencia mínima: 0,4 por mil jóvenes (ver cuadro 5).

 

Respecto a la mortalidad, se conoce que mueren más hombres que mujeres, y para este grupo de edades este hecho se manifiesta más que en otros grupos, pues poco más de la tercera parte de las defunciones de jóvenes ocurre a los del sexo masculino.

 

En cuanto al movimiento migratorio interno entre provincias, se tiene que a nivel nacional alcanzan las 70 290 personas, de las cuales poco más de 23 000 son jóvenes. Los territorios en los que el volumen total de movimientos alcanza sus mayores cifras son los de La Habana y Ciudad de La Habana, las que además tienen saldos  migratorios[3] de signo positivo. Le siguen en importancia por el movimiento migratorio total Holguín, Granma y Santiago de Cuba, pero en éstas, a diferencia de las otras, el saldo es negativo (ver cuadro 6).

 

La proporción que dentro del total provincial de inmigrantes y emigrantes tiene el grupo de personas entre 15 y 29 años, es muy similar en todos los territorios y oscila en valores entre 28 % y 35 %, salvo entre los emigrantes de Ciudad de La Habana, con menos de 25 %, y de Guantánamo, con más de 36 %. Ello se traduce en el hecho de que proporcionalmente los jóvenes emigran menos de Ciudad de La Habana y más de Guantánamo, aunque la diferencia no es tan marcada.

 

Si se tiene en cuenta que las personas entre 15 y 29 años representan 20,3 % del total de la población y que éstos son responsables de 32,8 % del total de movimientos migratorios generados en el país, resulta evidente que éste resulta un sector de población muy activo en cuanto a producir cambios de domicilio con carácter permanente entre provincias.

 

Visto a través del indicador utilizado en los dos párrafos anteriores, no se aprecian diferencias significativas entre territorios. En cambio, las tasas posibilitan mostrar tales diferencias. Así, la tasa de inmigración (arribantes, ganancia) de personas entre 15 y 29 años muestra valores extremos entre La Habana y Pinar del Río, de modo que mientras a la primera arriban 49,3 jóvenes por cada mil residentes de esa edad en el territorio, a la segunda arriban 10 por cada mil.

 

El valor de la tasa en La Habana es marcadamente superior al mostrado en el resto del país, resultando superior en 12 puntos porcentuales a la Isla de la Juventud, territorio que le sigue en orden descendente. Otras provincias con tasas importantes son Matanzas y Ciego de Ávila, todas por encima de 30 por mil.

 

En relación con la tasa de emigración (salidas, pérdidas), los valores más elevados se registran a partir de Sancti Spíritus hacia la región oriental, además de Pinar del Río y la Isla de la Juventud. Destacan en este grupo Ciego de Ávila, Guantánamo y la Isla de la Juventud con cifras por encima de 30 por mil, particularmente esta última. En cambio, el valor más bajo se registra en Ciudad de La Habana. Así, mientras de la Isla de la Juventud salen a residir a otras provincias 37,8 jóvenes por cada mil de esas edades residentes allí, de la capital del país salen apenas 8,0 por mil.

 

El resultado de la relación entre las tasas de inmigración y de emigración se conoce como tasa del saldo migratorio y su signo suele estar asociado a la atracción migratoria cuando es positivo, o al rechazo cuando es negativo. En este caso debe señalarse que los jóvenes siguen un patrón similar al del resto de la población en cuanto a  comportamientos territoriales.

 

Así, los saldos positivos se concentran hacia el occidente y el centro del país, a excepción de Pinar del Río, Villa Clara, Camagüey y la Isla de la Juventud. Las provincias orientales unidas a Camagüey forman un conjunto continuo desde el punto de vista geográfico con saldo negativo. De este grupo destaca Guantánamo con un saldo negativo de 21,0 por mil, muy distante del que le sigue en orden descendente, que es Granma con 12,7 por mil.

 

En general migran más las mujeres que los hombres, patrón que se evidencia igualmente entre los jóvenes, entre quienes los movimientos de las mujeres representan 57 % del total (ver cuadro 7).

 

En cuanto a las migraciones externas, sucede parecido a lo explicado para las migraciones internas, en el sentido de que al representar los jóvenes poco más de 20 % del total de la población del país, su proporción en el saldo migratorio externo total sobrepasa el 30 %. La provincia en la que resulta más baja la participación de jóvenes en el saldo migratorio total, es Pinar del Río con 26,6 %, mientras que en el extremo opuesto aparece Guantánamo con 39,8 %. Sin embargo, se trata de una mirada al  interior de cada territorio, pero si se compara la participación de cada provincia en el saldo migratorio externo total del país, se observa que Ciudad de La Habana concentra casi 43 % del saldo nacional. Otras provincias con elevada participación son La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey y Pinar del Río por ese orden. En general, el aporte de la región oriental a este saldo es menor que el de occidente.

 

Un indicador que complementa el análisis realizado acerca de esta variable demográfica e incluso introduce un mayor nivel de precisión acerca de la naturaleza y la magnitud del fenómeno migratorio en este sector de la población, es la tasa del saldo migratorio externo para las edades entre 15 y 29 años. A nivel nacional los jóvenes registraron una tasa de -4,5 por mil personas de esas edades, cifra superior a la del conjunto de toda la población, que oscila en el entorno de -3,0 por mil. Territorialmente destaca el caso de

Ciudad de La Habana con una elevada tasa de -10,8 por mil, siguiéndole en orden de importancia La Habana (-6,6) y Matanzas (-5,5), y luego la Isla de la Juventud y Villa Clara (-4,7 y -4,5 por mil respectivamente). Este grupo presenta valores iguales o superiores al promedio nacional, mientras el resto se encuentra por debajo. Las tasas más bajas se localizan en las tres provincias más orientales del país (ver cuadro 8).

 

Con las migraciones externas sucede igual que con las internas en el sentido de que las mujeres tienen una participación más activa. En efecto, 55,4 % del total de migrantes jóvenes durante 2007 fueron del sexo femenino.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

CEPDE/ONE. Anuario demográfico de Cuba 2007. La Habana, 2008.

——————. Informe nacional. Censo de población y viviendas 2002. La Habana, 2006.

——————. El envejecimiento de la población cubana. Cuba y sus territorios, 2007. La Habana, 2008.

——————. Estudios y datos sobre la población cubana, 2007. La Habana, 2008.

——————. Indicadores demográficos de la población cubana, 2007. La Habana, 2008.

 

 

GRÁFICOS

 

Gráfico 1. Proporción de jóvenes respecto al total de Gráfico 2. Estructura de la población total y de la población según provincias en 2007 (en %) población joven según el color de la piel (en %) Fuente: Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEN­D).

 

Gráfico 2. Estructura de la población total y de la población joven según el color de la piel (en %)

 Población Total

 

 Población Joven        

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2002.

   

Gráfico 3. Distribución de la población joven por sexo según categorías ocupacionales (en %)

 

 

  CUADROS

 

Cuadro 1. Estructura de la población total y de la población joven según la relación con el jefe del hogar en 2002 (en %)

 

Relación de parentesco

Población total

Población 15­29 total

Población 15­29 varones

Población 15­29 hembras

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

Jefe

31.7

12.3

14.6

9.9

Cónyuge

18.3

13.0

5.1

21.3

Hijo(a)

28.9

46.7

51.2

42.1

Hijastro(a)

2.3

4.4

4.9

3.8

Yerno o nuera

2.7

5.3

3.4

7.2

Nieto(a)

7.9

10.4

11.4

9.2

Otros parientes y no parientes

8.2

7.9

9.4

6.5

 

 

Cuadro 2. Estructura de la población total (de 15 años y más) y de la población joven según estado civil o conyugal en 2002 (en %)

 

Estado civil o conyugal

Población total

Población 15­29 total

Población 15­29 varones

Población 15­29 hembras

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

Casado(a)

35.1

14.9

10.8

19.2

Unido(a)

25.5

25.6

20.9

30.6

Divorciado(a)

7.0

2.4

1.4

3.5

Separado(a)

3.3

2.1

1.3

3.0

Viudo(a)

5.1

0.1

0.1

0.2

Soltero(a)

24.0

54.9

65.5

43.6

 

 

Cuadro 3. Distribución de la población joven por categoría ocupacional según sexo en 2002 (en %)

 

Categoría ocupacional

Ambos sexos

Varones

Hembras

Total

100.0

100.0

100.0

Dirigentes

5.1

5.2

4.8

Profesionales, científicos e intelectuales

7.7

3.7

15.5

Técnicos de nivel medio

15.5

8.2

30.0

Empleados de oficina

6.1

2.0

14.2

Trabajadores servicios y comercio

13.8

12.5

16.3

Agricultores y pesqueros

15.6

21.6

3.7

Otros obreros calificados

5.8

8.1

1.3

Operarios de máquinas

15.2

19.9

6.0

Trabajadores no calificados

15.3

18.8

8.2

Fuente Censo de Vivienda, 2002.

 

 

Cuadro 4. Aporte de los jóvenes a la fecundidad según provincias en 2007

 

Provincias

Tasa de natalidad (por mil)

Tasa de fecundidad juvenil (por mil)

Proporción del total (%)

Cuba

10.0

69.2

68.4

Pinar del Río

10.2

70.5

68.0

La Habana

9.4

67.8

71.5

Ciudad de La Habana

8.2

55.8

63.4

Matanzas

9.4

65.6

67.6

Villa Clara

8.8

65.5

67.1

Cienfuegos

10.1

70.6

67.7

Sancti Spíritus

10.0

71.2

66.5

Ciego de Ávila

10.2

69.2

70.9

Camagüey

9.8

68.6

70.3

Las Tunas

10.7

75.5

72.6

Holguín

11.5

80.8

68.9

Granma

10.7

73.6

71.9

Santiago de Cuba

11.8

75.1

68.0

Guantánamo

11.4

77.9

70.4

Isla de la Juventud

11.0

70.8

67.6

 

 

Cuadro 5. Aporte de los jóvenes a la mortalidad según provincias en 2006

 

Provincias

Defunciones 15­29 años

Defunciones totales

% 15­29 años respecto al total

Tasa mortalidad juvenil (por mil)

Cuba

1 309

80 831

1.6

0.6

Pinar del Río

78

4 851

1.6

0.5

La Habana

85

5 773

1.5

0.6

Ciudad de La Habana

205

19 491

1.3

0.6

Matanzas

75

5 056

1.5

0.6

Villa Clara

74

6 475

1.1

0.5

Cienfuegos

45

2 878

1.6

0.6

Sancti Spíritus

43

3 474

1.2

0.5

Ciego de Ávila

52

2 925

1.8

0.6

Camagüey

104

5 498

1.9

0.6

Las Tunas

58

3 033

1.9

0.5

Holguín

120

6 418

1.9

0.6

Granma

104

4 918

2.1

0.6

Santiago de Cuba

148

6 706

2.2

0.6

Guantánamo

65

2 873

2.3

0.6

Isla de la Juventud

8

463

1.7

0.4

Fuente: Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEN-D).

 

 

Cuadro 6. Movimiento migratorio según provincias, año 2007.

 

Provincias

Inmigrantes total

Emigrantes total

Inmigrantes 15­29 años

Emigrantes 15­29 años

Saldo migratorio 15­29 años

Cuba

70 290

70 290

23 067

23 067

0

Pinar del Río

2 065

2 824

720

987

­267

La Habana

10 978

4 290

3 593

1 433

2 160

Ciudad de La Habana

10 518

6 554

3 292

1 624

2 468

Matanzas

6 061

3 039

2 064

913

1 151

Villa Clara

3 755

4 227

1 232

1 328

­96

Cienfuegos

2 864

2 316

952

754

198

Sancti Spíritus

3 569

2 997

1 163

1 045

118

Ciego de Ávila

4 392

3 983

1 537

1 328

209

Camagüey

4 969

6 032

1 647

2 206

­559

Las Tunas

3 517

4 282

1 154

1 517

­363

Holguín

5 496

7 619

1 791

2 504

­713

Granma

4 532

7 284

1 407

2 514

­1 107

Santiago de Cuba

4 194

7 503

1 360

2 550

­1 190

Guantánamo

2 380

5 521

820

2 021

­1 201

Isla de la Juventud

1 000

1 219

335

343

­8

 

 

Cuadro 7. Indicadores de migración interna según provincias

Fuente: Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEN­D).

 

 

Cuadro 8. Indicadores del saldo migratorio externo de jóvenes según provincias en 2007

 

Fuente: Sistema de Información Estadístico Nacional de Demografía (SIEN­D).

 

 

NOTAS



[1] Se conoce como nivel de reemplazo poblacional al valor de la tasa de fecundidad que asegura la reproducción de la población. Se supone que en promedio cada mujer deje al final de su vida poco más de una hija, que la reemplazará en el futuro en su función reproductiva.

[2] La clasificación de la economía por sectores considera tres grandes grupos: Sector Primario (I), que comprende las actividades agrícolas, forestales, de pesca y minero-extractivas; el Sector Secundario (II), que agrupa toda la actividad industrial; y el Sector Terciario (III), que es el de los servicios.

[3] El saldo migratorio es la diferencia entre inmigrantes (entradas) y emigrantes (salidas). Los territorios con saldo positivo resultan de atracción migratoria; y los de signo negativo, de rechazo.