CIPD + 15, EL NUEVO
ESCENARIO Y
Dr. Rolando García
Quiñones
Representante auxiliar
del UNFPA en Cuba
EL 12 DE OCTUBRE DE
2009, EN SU LXIV PERÍODO DE SESIONES,
NES QUEDÓ ARTICULADO EN
UN PROGRAMA DE ACCIÓN QUE SE ALCANZARÍA EN UN PLAZO DE VEINTE AÑOS. A CINCO DEL
FINAL DE SU ALCANCE (EN 2014), ESTE ARTÍCULO TIENE EL PROPÓSITO DE EXAMINAR SUS
PROGRESOS, OBSTÁCULOS Y DESAFÍOS; IGUALMENTE, SE ILUSTRAN LAS PARTICULARIDADES
DE LAS INTERRELACIONES ENTRE LAS DINÁMICAS DE
ICPD + 15, THE NEW SCENARIO, AND THE COOPERATION OF UNFPA IN CUBA THE 12
OF OCTOBER OF
ARTICULATED IN AN ACTION PROGRAM TO ACHIEVE IN A 20-YEAR PERIOD. AT FIVE
YEARS TO ITS DEADLINE (IN 2014), THE PRESENT PAPER HAS THE PURPOSE OF EXAMINING
ITS PROGRESS, OBSTACLES AND CHALLENGES. LIKEWISE, THIS PAPER SHOWS THE
PARTICULARITIES OF THE INTERRELATIONS BETWEEN THE POPULATION DYNAMICS AND THE
DEVELOPMENT PROCESSES IN LATIN AMERICA, AS WELL AS THE NEW SCENARIO FOR
COOPERATION, UNFPA ROLE, AND THE NEED OF RESOURCES TO FINANCE THE ACTIONS
CONTAINED IN THE
CIPD+15
El día 12 de octubre de
2009, en su sexagésimo cuarto período de sesiones, laAsamblea General de las
Naciones Unidas conmemoró el decimoquinto aniversario de
En
el denominado «Consenso de El Cairo»,
ciento setenta y nueve países adoptaron, entre sus acuerdos, «mejorar la
calidad de vida y el bienestar de los seres humanos y promover el desarrollo humano,
lograr la erradicación de la pobreza, el crecimiento económico sostenido en el
contexto del desarrollo sostenible, la educación, la igualdad entre los
géneros, la potenciación de la mujer, la reducción de la mortalidad infantil,
el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, incluida la
planificación de la familia, la seguridad alimentaria». Un conjunto de
objetivos interdependientes y recomendaciones, que se refuerzan mutuamente,
fueron articulados en un Programa de Acción (PA) para ser alcanzados en un
plazo de veinte años, así como algunas metas cuantitativas, relacionadas con el
descenso de la mortalidad general (el aumento de la esperanza de vida), de la mortalidad
infantil, en la niñez y materna; la provisión de acceso universal a la
educación, en particular para las niñas, y a diversos servicios generales de
salud reproductiva, incluida la planificación familiar.
En
1999 (CIPD + 5), en la primera revisión del PA, y a través de las denominadas
«Medidas claves», los gobiernos renovaron sus compromisos con los principios y
objetivos del PA, esfuerzos que un año después, en
A
quince años de la aprobación del PA y cinco del final de su alcance (en 2014),
es importante examinar sus progresos, las dificultades y los desafíos, en las
condiciones del escenario actual y perspectivo.
El
Presidente de
Ban
KiMoom se refirió a los logros en el área de salud reproductiva y el aumento
del número de partos con atención especializada, pero manifestó que, pese a los
importantes progresos, todavía hay doscientos millones de mujeres sin acceso a
métodos anticonceptivos seguros y efectivos, mientras que demasiadas mujeres
recurren a abortos inseguros porque no pueden contar con la planificación familiar.
Por
su parte, Thoraya Obaid manifestó que los gobiernos reunidos hace quince años «encendieron
una chispa de cambio que continúa mejorando la vida de los pueblos». El derecho
a la salud sexual y reproductiva y el empoderamiento de las mujeres son
centrales para los vínculos entre población y desarrollo. La agenda de
Los
éxitos que se han logrado, pueden revertirse, por lo que es necesario proteger
a los sectores más vulnerables, especialmente a las mujeres y los niños. En el
PA tenemos, sentenció
AMÉRICA
LATINA Y EL PROGRAMA DE ACCIÓN: PROGRESOS Y DESAFÍOS
En
cumplimiento de la resolución 644 del trigésimo segundo período de sesiones de
la
Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía (CELADE)-División de Población y
El
seminario tuvo como propósito ofrecer un espacio de discusión sobre los
progresos realizados por los países de la región en el cumplimiento del PA-CIPD,
lo que constituyó un marco propicio para analizar las propuestas con el
propósito de acelerar su implementación en los próximos cinco años y su contribución
al cumplimiento de los ODM y a la promoción y protección de los derechos
humanos.
Con
el fin de brindar un panorama específico de los progresos del PA-CIPD en la
subregión del Caribe y contribuir a la generación de una mirada sobre el
conjunto de la región, se presentaron las conclusiones de la reunión
subregional, celebrada los días 20 y 21 de agosto de 2009, en Antigua y Barbuda.
Como
un importante aporte al seminario, se preparó el «Informe deAmérica Latina
sobre los progresos y las perspectivas de la implementación del Programa de Acción
de
De
la síntesis de este documento[2]
es útil destacar un grupo de temas y consideraciones que fueron congruentemente
abordados en el seminario: interrelaciones entre población, desarrollo
económico y social sostenible y reducción de la pobreza; derechos reproductivos
y salud sexual y reproductiva; igualdad de género y empoderamiento de las
mujeres; cambios en las familias, igualdad de oportunidades e inclusión social;
cambios en la estructura de la población: equidad e intercambios
intergeneracionales; población, territorio y medio ambiente.
Marcela
Suazo, directora de
En
el contexto mundial, América Latina presenta particularidades que deben
considerarse al evaluar la implementación regional del PA-CIPD y las
interrelaciones entre las dinámicas de la población y los procesos de
desarrollo. La persistente desigualdad socioeconómica, visible en la profunda
brecha entre los grupos de altos y bajos ingresos, adquiere manifestaciones
territoriales y étnicas. Este rasgo característico de la región, la más desigual
del mundo, tiene varias implicaciones para el seguimiento del PA-CIPD. La más
obvia consiste en que se requiere desagregar los indicadores según variables socioeconómicas,
demográficas, territoriales y étnicas, entre otras, para evitar hacer evaluaciones
en función de promedios que no representan a una parte importante de la
población.
La
región muestra una relativamente avanzada transición demográfica y urbana, la
cual condiciona la priorización y el diseño de las políticas públicas,
generando, además, oportunidades como las vinculadas al bono demográfico y a la
concentración de la población en áreas urbanas.
Otra
peculiaridad atañe a los factores culturales. La situación de los pueblos
indígenas sólo puede examinarse si se considera su pertinencia cultural. El PA
considera el papel cultural de la institución familiar, así como el análisis de
las desigualdades de género, basadas en construcciones socioculturales.
Finalmente,
una particularidad latinoamericana concierne a su debilidad institucional; la
distancia entre la declaración o incluso la formalización de un propósito por
parte de los Estados (por ejemplo, mediante leyes) y la puesta en práctica de medidas
concretas para lograr resultados que mejoren la calidad de vida de todas las
personas («brecha de implementación»).
En
el ámbito de las relaciones entre población, desarrollo económico y social
sostenible y reducción de la pobreza, el PA-CIPD establece que las estrategias
de desarrollo deben reflejar de manera realista las consecuencias de la
dinámica de la población a corto, mediano y largo plazos. El seminario propició
un marco para ampliar el conocimiento sobre la experiencia acumulada en la incorporación
del análisis de la población a la planificación del desarrollo y las
estrategias para la reducción de la pobreza.
La
consideración de los asuntos de población en la agenda pública ha sido
creciente; sin embargo, persiste una brecha entre el discurso político y su
efectiva puesta en práctica. En rigor, se ha debilitado el funcionamiento de
organismos nacionales para la coordinación de acciones con una perspectiva de población
y desarrollo, del estilo de las comisiones nacionales de población y desarrollo
o los consejos nacionales de población.
Como
contrapartida, ha surgido o se ha fortalecido una institucionalidad que presta
atención tanto a la población en su conjunto como a sus grupos y temas
específicos[3].
De todas maneras, el avance legislativo y su posterior reglamentación todavía
no acompañan una mayor conciencia sobre estos temas y la necesidad de articular
las políticas sectoriales.
La
incorporación de la información y del conocimiento sociodemográfico para la
formulación de planes y programas de desarrollo, se ha reforzado y ampliado en
la región, pero se constata un déficit regional común: la escasez en recursos humanos
formados en demografía y estudios de población y desarrollo.
En
octubre de 2007, un logro a escala internacional fue la inclusión de unameta
vinculada al acceso universal a la salud reproductiva como parte de los ODM
(meta 5b del quinto objetivo). En un plano más operativo, muchos de los países
han adoptado políticas y programas destinados a promover el cumplimiento de los
derechos reproductivos y a aumentar el acceso y la calidad de los servicios de salud
sexual y reproductiva, lo que ha permitido reducir la demanda insatisfecha de
planificación familiar, aumentar la cobertura de atención prenatal y del parto
institucional y reducir la mortalidad en la infancia. América Latina y el
Caribe registraron una tasa de mortalidad en la niñez de veinticuatro defunciones
por mil nacidos vivos en el informe de evaluación de los ODM de 2009, con lo
que la región ya habría alcanzado la meta establecida en el PA-CIPD para 2015
(cuarenta y cinco por mil).
Si
bien la mortalidad materna se redujo en el período 1997-2005, se observa un
virtual estancamiento del número absoluto de muertes maternas, motivo de
preocupación y evidencia de la necesidad de adoptar medidas adicionales. Se
observa con inquietud la situación que viven países como Haití, Guyana,
Bolivia, Guatemala, Honduras, Perú y Ecuador, en los que la tasa de mortalidad
materna se sitúa por sobre las doscientas muertes por cada cien mil nacidos
vivos, según las estimaciones de las Naciones Unidas, llegando a seiscientas
setenta en el caso de Haití.
Un
asunto particularmente importante, y en el que la situación deAmérica Latina
llama a la acción urgente, es el de la salud reproductiva durante la adolescencia.
La fecundidad adolescente latinoamericana no muestra una tendencia tan
sistemática a la baja como en otras regiones del mundo, y no ha disminuido al
ritmo de la fecundidad adulta. La mayoría de los embarazos no son planeados. De
hecho, según el informe 2009 de los ODM, América Latina y el Caribe registra la
segunda tasa más alta del mundo, sólo precedida por el África subsahariana. Las
madres adolescentes tienen más dificultades que las mujeres adultas para
articular sus roles productivos y reproductivos. Asimismo, en casi todos los países
se han implementado programas de salud sexual y reproductiva para adolescentes,
y en varios se han promulgado leyes o se han puesto en práctica programas de educación
sexual formal y no formal de alcance nacional, que se unieron a los ya
instalados por décadas en México, Cuba o Brasil.
En
el plano legal, la mayoría de los países de la región aún carece de leyes que
definan con precisión los derechos reproductivos y el acceso universal a la
salud sexual y reproductiva. La judicialización contra los derechos
reproductivos que se ha verificado en varios países, revela una resistencia al
avance del PA-CIPD y el hecho de que las legislaciones nacionales no están
alineadas con los acuerdos internacionales. Cabe subrayar que en algunos casos
esta judicialización ha significado retrocesos en el ejercicio de los derechos reproductivos
reconocidos internacionalmente y por las propias autoridades nacionales de
salud, siendo representativo el caso del acceso a la anti- concepción de
emergencia en Chile[4].
En
lo que atañe a la respuesta al VIH y al sida, los avances de la región podrían
transformarla en la primera del mundo en alcanzar los compromisos acordados en
el PA-CIPD y en los ODM relativos a detener y comenzar a reducir la propagación
de la enfermedad y lograr el acceso universal al diagnóstico, el tratamiento y
el cuidado de las personas que viven con VIH y sida. De hecho, el acceso a la
terapia antirretroviral muestra importantes progresos, con logros excepcionales
en algunos casos como en Brasil, y niveles altos de acceso al tratamiento como
en Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, México, Panamá, Uruguay y
En
agosto de 2008 los ministros y ministras de Educación y Salud de treinta países
latinoamericanos y caribeños aprobaron en Ciudad de México
En
materia de igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, tanto
Hay
avances importantes en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. En los
últimos cinco años ha surgido una tercera generación de leyes contra la violencia
de género que constituye un indicador de la relevancia social del tema en América
Latina. Al mismo tiempo que existen avances legislativos, el gran desafío sigue
siendo su implementación, especialmente en lo que se refiere al acceso a la
justicia y la sanción oportuna y adecuada de la violencia, lo cual conduce a la
impunidad. En algunos países aún está pendiente la puesta en marcha de políticas
sistemáticas, planes y programas nacionales de prevención y tratamiento de las
víctimas que superen el actual bajo impacto en poblaciones seleccionadas. Otro
reto importante lo constituyen las necesidades especiales de las mujeres indígenas
y afrodescendientes. Brasil cuenta hoy con
Con
todo, la situación de las mujeres latinoamericanas, así como los niveles de
equidad de género, están aún lejos de resultar satisfactorios. Todos los esfuerzos
mencionados en materia de combate a la violencia contra las mujeres todavía
están lejos de ser coronados por el éxito, aunque han sido objeto de análisis y
propuestas en los informes que los países presentan al mecanismo de seguimiento
de
En
relación con los cambios en las familias, la igualdad de oportunidades y la
inclusión social, el PA-CIPD llama la atención sobre el hecho de que el rápido
proceso de cambio demográfico y socioeconómico experimentado en todo el mundo ha
influido en las modalidades de formación de las familias y en la vida familiar,
provocando importantes cambios en su composición y estructuras. Entre los
fenómenos sociales a los que es preciso responder en la región a través de
leyes, políticas y programas, se encuentran la ampliación del papel de la familia,
con las mujeres pobres como protagonistas en las tareas de cuidado de sus miembros
(en un contexto de privatización de algunos servicios sociales y de
informalidad del trabajo doméstico); la necesidad de conciliación del trabajo
productivo y el reproductivo de las personas y la mayor participación del
Estado para que se resuelva la doble carga de trabajo sobre las mujeres; el
apoyo para que las familias cumplan sus tareas de protección y seguridad; y la
igualdad de oportunidades entre los miembros de las familias según género y
edad.
El
seminario realizado en Chile sugirió algunos lineamientos de acción futura para
abordar las diversas situaciones y las transformaciones sociales por las que
atraviesan las familias en el contexto latinoamericano y el papel de la corresponsabilidad
entre trabajo productivo y reproductivo, la compatibilidad entre el trabajo
remunerado y el no remunerado de las mujeres y las acciones en los ámbitos del
envejecimiento y los sistemas de cuidados. En los últimos años, la región
continuó avanzando en la transición demográfica, y su estructura por edades
siguió modificándose, abriéndose para muchos una ventana demográfica de oportunidades
que resulta temporal. Para que este bono demográfico se convierta en beneficios
reales, las transformaciones de la población deben acompañarse por fuertes
inversiones en capital humano, en especial en los (las) jóvenes. Se necesitan
políticas educativas y de empleo, adecuadas e integrales, para aprovechar los
beneficios del bono en la cobertura educativa y potenciar sus efectos sobre la
reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible. En este sentido, los
jóvenes deben ser un grupo central para las políticas públicas.
El
avance de la transición demográfica pone de relieve al grupo etario de los
adultos mayores, que gana importancia relativa, y lo seguirá haciendo, en el
futuro de la región. Está documentado que la preparación para sociedades más
envejecidas que inexorablemente se avecinan, debe iniciarse ahora, cuando la
proporción de la población de sesenta años y más, actualmente en torno a 10 %,
está lejos del máximo previsto. Los cambios en la estructura de la población
demandan equidad e intercambios intergeneracionales.
La
revisión de acciones regionales muestra que los países de América Latina han
comenzado a articularse para enfrentar este escenario inevitable. En el período
examinado, específicamente en diciembre de 2007, tuvo lugar en Brasilia
El
PA-CIPD enfatiza la interdependencia existente entre la población, el
territorio y el medio ambiente. Al respecto señala que los factores demográficos,
junto con la pobreza y la falta de acceso a los recursos, las pautas de consumo
excesivo y la producción derrochadora, entre otros, provocan o agudizan los
problemas de degradación medioambiental y el agotamiento de los recursos. Asimismo,
recalca que las presiones sobre el medio ambiente pueden obedecer al rápido
crecimiento y la distribución de la población, así como a la migración. Pone
acento también en que la aplicación de políticas eficaces de población en un
contexto de desarrollo sostenible, incluidos los programas de salud
reproductiva y de planificación de la familia, requieren nuevas formas de participación
de distintos agentes en todos los niveles de la formulación de políticas.
Para
la adopción de políticas eficaces de distribución espacial de la población, en
su conexión con la reducción de pobreza y la protección del medio ambiente, se
requiere profundizar en su conocimiento comparado y brindar algunos
lineamientos de acción futura para reforzar las recomendaciones de El Cairo.
EL
NUEVO ESCENARIO DEL PA-CIPD Y
En
los cinco años que restan hasta el final del PA-CIPD, la mayoría de los países
de América Latina no va a cumplir con todos sus objetivos. Lo mismo sucede
simultáneamente con las metas establecidas en los ODM, cuyo horizonte temporal expira
en 2015. Por ello es imprescindible potenciar las sinergias entre el PA-CIPD y
los ODM y reforzar las acciones ya desarrolladas. La sostenibilidad política y
social constituye un factor clave en la generación del contexto propicio para
ello.
Al
mismo tiempo, es necesario examinar el estado de la provisión de recursos para
financiar las acciones contenidas en él. Según estimaciones recientes, éstos se
encontraban en aumento, pero con la actual crisis económica mundial no hay certeza
de que los países seguirán incrementando su financiación para las actividades
de población. El balance a nivel global muestra que los recursos movilizados
han aumentado, pero los fondos continúan siendo muy inferiores a lo que se
precisa para atender las necesidades actuales y los costos que implica su
cumplimiento. Como ha expresado
En
Los
objetivos financieros de
El
costo de la recolección de datos ha aumentado sustancialmente. Además, el valor
del dólar en la actualidad es mucho menor del que tenía en 1993. Como resultado
de todo ello, las metas fijadas originalmente en
El
UNFPA ha tomado a su cargo la tarea de revisar las estimaciones para los cuatro
componentes costeados de
La
región ha recibido casi 395 millones de dólares en cooperación para el tema de
la población durante 2007. Haití recibió la cooperación más importante (116,9
millones de dólares), seguido por Nicaragua (36,7 millones) y Perú (24,5
millones). Un total de 43,5 millones de dólares se destinó a programas
regionales.
Se
estima que en 2007 los países de América Latina y el Caribe han destinado más
de 2 550 millones de dólares para actividades de población. De esta cantidad de
recursos, 63 % provino de los gobiernos, 32 % del gasto de bolsillo y 5 % de
organizaciones no gubernamentales de carácter nacional.
En
total, se invirtieron en la región 2 945 millones de dólares en 2007 en calidad
de recursos nacionales y de asistencia internacional, un valor alejado de los 6
366 millones de dólares que se requieren en 2009 para lograr los compromisos básicos
de
Para
alcanzar las necesidades actuales, tanto la asignación local como la
internacional de recursos para las actividades de población deben incrementarse
desde los actuales niveles, en línea con los costos estimados surgidos de la
revisión de cada uno de los cuatro componentes del programa. Dada la crisis
económica global contemporánea, es importante que los donantes y los países en desarrollo
movilicen suficientes recursos, con el fin de poder implementar plenamente las
agendas de
Cuba
es un país de ingresos medios con un índice de desarrollo humano alto. Según
los informes nacionales, ha alcanzado tres de los ocho ODM (enseñanza primaria
universal, igualdad entre los géneros y empoderamiento de la mujer, y reducción
de la mortalidad infantil) y espera conseguir otros tres antes de 2015:
erradicar la pobreza extrema y el hambre, mejorar la salud materna y detener la
propagación del VIH/sida y la incidencia de la malaria y otras enfermedades.
Desde
1974 se inició la cooperación del UNFPA en Cuba. La base legal de la
cooperación es el Acuerdo de Cooperación firmado entre el Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo y el Gobierno cubano el 17 de mayo de 1975, hace casi
treinta y cinco años. El UNFPA ha ejecutado en Cuba seis programas para el país
y ha proporcionado asistencia por valor de más de 30 millones de dólares.
La
cooperación del UNFPA ha ayudado a fomentar la capacidad nacional y a elaborar
modelos de prácticas óptimas que pueden beneficiar a otros países de la región.
Si bien se han alcanzado resultados importantes en materia de población y desarrollo,
género y salud reproductiva, es esencial que se siga prestando apoyo para
lograr los objetivos nacionales en esas esferas y evitar retrocesos.
El
UNFPA elaboró el programa de cooperación actual mediante un proceso en el que
participaron el Gobierno, las instituciones nacionales y las organizaciones del
sistema de las Naciones Unidas. El programa refleja las prioridades del Marco
de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD), que tiene en
cuenta los desafíos en cinco esferas prioritarias: a) desarrollo humano, b)
desastres naturales y riesgos en la materia, c) medio ambiente y energía, d)
salud, e) seguridad alimentaria. El programa procura mejorar la calidad de vida
de la población fortaleciendo los procesos de desarrollo locales, en especial
en las zonas desfavorecidas, y mejorando el estado de salud de la población.
Las intervenciones se centran en las esferas de población y desarrollo,
igualdad entre los géneros y salud sexual y reproductiva, incluida la
prevención del VIH/sida.
El
programa apoya la asistencia técnica y la colaboración en los componentes de
salud sexual y reproductiva, género, y población y desarrollo.
El
componente de salud sexual y reproductiva contempla dos resultados: a) acceso a
servicios de atención de la salud sexual y reproductiva amplios, de buena
calidad y que incorporen una perspectiva de género; b) mecanismos nacionales que
promuevan la prevención del VIH/sida y brinden asesoramiento en la materia y
pruebas de diagnóstico y tratamiento. Este componente tiene cuatro productos.
Producto 1. Mayor capacidad
institucional y técnica para proporcionar atención de la salud sexual y
reproductiva a las mujeres y a los adolescentes de ambos sexos. En este marco,
el programa brinda asistencia técnica para mejorar la capacidad de los prestadores
de servicios; fortalece, además, la capacidad institucional con miras a mejorar
la aplicación de las normas y los protocolos sobre salud sexual y reproductiva,
incluso los relativos al VIH y al sida. Igualmente, promueve la difusión y
utilización de las normas y los protocolos para la capacitación y otros fines.
Producto 2. Sistema nacional de
salud fortalecido para ampliar la gama de opciones de métodos anticonceptivos.
El UNFPA trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno y otras instituciones
públicas para que la población, incluidos los adolescentes, disponga de un
mayor número de opciones de métodos anticonceptivos, y para procurar que los servicios
de planificación familiar sean más accesibles a los usuarios en un esfuerzo por
reducir los embarazos y abortos no deseados.
Producto 3. Sistemas nacionales de
educación y salud fortalecidos para poder ejecutar programas sobre educación sexual
y prevención de las infecciones de transmisión sexual y del VIH/sida en las escuelas
de todo tipo y nivel. Fortalecimiento de la información, la educación y la
comunicación sobre salud sexual y reproductiva. El programa, cuyos destinatarios
son los jóvenes y adolescentes, amplía la gama de actividades educativas sobre
salud sexual y reproductiva en diversos tipos de escuelas (niveles medio y
medio superior, institutos pedagógicos y
educación
primaria).
Producto
4. Capacidad fortalecida del sistema nacional para la prevención, el
diagnóstico y la vigilancia de las infecciones de transmisión sexual y del
VIH/sida, incluida la capacidad de conseguir la participación de los grupos
vulnerables en las intervenciones en la comunidad y de difundir información
científica y técnica sobre infecciones de transmisión sexual y VIH/sida. En el
plano gubernamental, este producto fortalece la capacidad de los proveedores de
servicios. En este sentido, el programa brinda asistencia técnica y apoya los
procesos relacionados con la adquisición, el almacenamiento y la transportación
de condones, a fin de aumentar su disponibilidad y prevenir así las infecciones
de transmisión sexual y el VIH/sida. En el plano comunitario, el programa ayuda
a empoderar a los grupos vulnerables para que puedan participar en las
iniciativas comunitarias relativas a la prevención del VIH/sida.
El
componente de población y desarrollo comprende que las cuestiones de población
y desarrollo se integren en la planificación y ejecución de las políticas y
programas de desarrollo utilizando una perspectiva de género. Dos productos contribuyen
al logro del mismo.
Producto 1. Capacidad
institucional y técnica mejorada en los planos nacional, provincial y local para
procesar, analizar y difundir información sociodemográfica, en especial en
materia de desarrollo, género y salud reproductiva. En este sentido el programa
fortalece las capacidades institucionales para integrar la población y el
desarrollo, la salud sexual y reproductiva y el género en la planificación y
ejecución de las políticas y programas de desarrollo.
Producto 2. Capacidades
institucionales mejoradas para diseñar e implementar políticas, en los planos
nacional, provincial y local, que aborden los efectos de la transición
estructural relacionada con la edad, en particular el envejecimiento de la población.
Para conseguir este producto, el programa estimula la investigación respaldada
por pruebas sobre cuestiones de población y capacitará a funcionarios para el
análisis de datos sociodemográficos sobre la transición estructural relacionada
con la edad, así como sobre sus consecuencias.
Finalmente,
el resultado para el componente género apunta al fomento de un entorno
sociocultural que propicie la igualdad entre los géneros. Dos productos
contribuyen al logro de este resultado.
Producto 1. Mejor aptitud
profesional de los responsables de la elaboración de políticas, los funcionarios
y los prestadores de servicios para incorporar las cuestiones de género y
empoderar a la mujer. El programa se propone sensibilizar y crear mayor
conciencia entre los prestadores de servicios y los funcionarios acerca de la
importancia de integrar la perspectiva de género en todos los aspectos de su
labor.
Producto
2. Capacidades institucionales fortalecidas para diagnosticar y prevenir la
violencia en la familia, así como mecanismos institucionales para empoderar a
la mujer y promover su derecho a una vida sin violencia. Entre las medidas para
lograrlo se incluyen: a) reconocer las prácticas óptimas y las enseñanzas
adquiridas en relación con las cuestiones de género y la prevención de la violencia
en la familia; b) apoyar las medidas que prevengan y vigilen la violencia en la
familia.
En
ese contexto de la cooperación del UNFPA con Cuba, se ejecutan actualmente
quince proyectos. Uno de ellos, en el área de salud sexual y derechos
reproductivos, es el titulado «Mujeres y hombres trabajando juntos por el
ejercicio de los derechos sexuales con enfoque de género»[5].
La entidad nacional ejecutora, el Centro Nacional de
Educación
Sexual (CENESEX), se asiste de la colaboración de las comisiones provinciales y
municipales de las varias provincias.
El
proyecto tiene el propósito de contribuir al empoderamiento de mujeres y
hombres para el ejercicio de sus derechos sexuales con equidad de género y de
los recursos humanos de la salud, los actores sociales y de niñas, niños y
adolescentes para el logro de mejores indicadores de salud sexual. En el mismo se
prevé el fortalecimiento de las comisiones municipales de educación sexual para
el trabajo con grupos vulnerables en temas que requieren particular atención en
Cuba, como la salud sexual y reproductiva de adolescentes y jóvenes; la
prevención de cualquier forma de violencia dirigida a niños, niñas, adolescentes
y mujeres; la prevención de las ITS y el VIH; y la integración de los hombres a
las acciones de prevención en salud sexual.
Uno
de los resultados más relevantes del proyecto ha sido justamente la revista
Sexología y Sociedad, publicación cuatrimestral dirigida a profesionales de la
educación y de la salud en los temas que se han mencionado. Al cumplirse quince
años de su creación, justo en el año en que se rubricaba el Programa de Acción
de El Cairo, el jubileo por su impronta se justifica mucho más. La mayoría de los
temas y problemas abordados por los distintos autores que la han acompañado,
constituye un legado sin precedentes en el país y a nivel regional para la
acción programática, la academia, el debate político, la toma de conciencia y,
definitivamente, como un referente de eficaz alineación con la agenda y el
mandato de El Cairo. A través del liderazgo del CENESEX y de su revista
insigne, el UNFPA también se congratula. Enhorabuena.

BIBLIOGRAFÍA
Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)-Fondo de Población de las
Naciones Unidas (UNFPA). Seminario Regional «Avances y acciones claves para la
implementación del Programa de Acción de El Cairo, a 15 años de su aprobación».
Santiago, 7 y 8 de octubre de 2009.
«Cuba:
avance en la implementación del programa de acción de
DEEN,
THALIF. «Población: Nueva conferencia mundial en ciernes» (2009). En
www.ipsnews.net; www.ips.org.
León,
Magdalena. «América Latina, Caribe, México. Población y desarrollo: el balance
de Cairo+5. En http://alainet.org/active/689.
Van
Hooff, Herman. Discurso de apertura del evento «Cuba. El programa de El Cairo
15 años después: actualidad y perspectivas».
NOTAS
[1] Conferencia “Cumbre” del Milenio, que
tuvo lugar en Nueva York en septiembre de 2000.
[2] «América Latina: una síntesis de los
avances y desafíos de la implementación del Programa de Acción de
[3] Por ejemplo, ministerios de Desarrollo
Social y otros ámbitos en los poderes ejecutivos, encargados de temáticas
vinculadas a la juventud, las mujeres, las personas mayores, los
afrodescendientes, los pueblos indígenas, las personas con discapacidad,
los(las) migrantes, en algunos casos con rango ministerial y en otros con la
forma de institutos o programas.
[4] El caso chileno es relevante porque el
retroceso resulta de un avance importante. En efecto, primero se publicaron las
Normas nacionales sobre regulación de la fertilidad (Ministerio de Salud,
Santiago, 2007), que reconocen los principios del PA-CIPD. Luego vino el requerimiento
legal (ante el Tribunal
Constitucional)
de un conjunto de diputados opositores. Finalmente, el Tribunal objetó el texto
en su disposición sobre la provisión gratuita de anticoncepción de emergencia a
través de la red pública de salud. La ausencia de una ley en materia de
derechos sexuales y reproductivos fue clave para este retroceso, pero como
respuesta el Gobierno chileno envió una ley que podría revertir la situación y
consolidar el avance inicial establecido por las Normas nacionales... Esta ley
está actualmente en el Senado en segundo trámite constitucional y tiene ya la
aprobación de
[5] Centro Nacional de Educación Sexual.
«República de Cuba. 2008-2012. Proyecto de intervención en salud sexual
“Mujeres y hombres trabajando juntos por el ejercicio de los derechos sexuales
con enfoque de género”».