REMEMBRANZA
A Vilma
Vilma: su nombre es estrella
Que ilumina la alborada,
es música delicada
el dulce nombre de ella.
Tiene un latido la brisa
De hoja trémula que extraña,
Por el llano y la montaña
Camina la flor mambisa.
Ahora el sol deja que suba
A lo más alto el anhelo
de unir la lluvia del cielo
con un sollozo de Cuba.
Una lágrima insumisa
De translúcida presencia,
gime el dolor por la ausencia
de la más bella sonrisa.
Y la patria no se inhibe
Como un capullo se abre,
En su corazón de madre
En su ternura… ella vive.
Voz de princesa encantada
Con temblor de pajarillo.
la que cambió su castillo
por la tierra fiel… amada.
Guerrera de gesto humano
Que valentía enseña,
«Mi niña de faz trigueña»
que abraza al pueblo cubano.
Aurora Martínez Rodríguez
CANTO A VILMA
Dicen que ya no estás y que te has ido.
Mas no es verdad.
Tú te has quedado para siempre aquí,
Sembrada en esta tierra,
Cubierta con el manto estrellado y azul de nuestro cielo,
Comandando el invencible contingente de mujeres cubanas
liberadas
Que siguiendo tu ejemplo coadyuvan al nacimiento
De la nueva sociedad.
Tú estás aquí, sonríes
En el trabajo de las obreras y las campesinas,
En el esfuerzo educativo de las maestras y las profesoras,
En el trabajo humanitario de las internacionalistas
Que recorren las tierras del tercer mundo
Llevando allí la luz de la enseñanza y la salud.
Combates con las mujeres dirigentes
Que cada día batallan por arrancar los restos del machismo
Que aún se resisten.
Alumbras el camino de las científicas
Descubridoras de nuevas técnicas y nuevas teorías,
Desfilas con nuestras milicianas preparadas para defender la
patria.
Combates con las mujeres latinoamericanas y con las africanas
Y al lado de todas las que luchan por su liberación
Y por liberar al mundo del yugo imperialista.
No, no te has ido, Vilma.
Estás entre nosotros, como una estrella,
Como un símbolo de amor, de libertad y de justicia.
Y en el futuro estarás en la Plaza de la
Revolución
Al frente de cada desfile del Primero de Mayo,
De cada concentración en conmemoración del Asalto al Moncada
O de un aniversario más de la Revolución.
Pero sobre todo, Vilma,
Vivirás, como una eterna rosa roja,
En el corazón de cada mujer u hombre revolucionarios
Que ven en ti el ejemplo más alto de mujer combatiente,
De mujer de tu tiempo.
Carmen Gómez
VILMA EN JUNIO
Junio trajo la lluvia tempestuosa,
la estrella natural que mece el viento.
Junio poblaba el mar de sentimiento
con la fina presencia de una rosa.
Vilma sabrá guardar la
primorosa
espuma fiel de un cielo derramado
como el silencio de un bienamado
bajo el cristal amigo de otra rosa.
Yo la vi levitar como una
estrella
viva, serena, amena, encendida.
Vilma, brillando aún como centella,
En la perenne rosa
convertida,
hecha canción y sueño realizado
como una clara estrella amanecida.
Nancy Morejón